Aunque todavía queda tiempo para la navidad, creo que a estas alturas ya todos/as hemos caído en la tentación de empezar a decorar o al menos preparar los elementos que vamos a usar para decorar en esta navidad.
Por eso quiero compartir este paso a paso para hacer unos portacubiertos que, no necesariamente tienen que ser navideños, pero que en estas fechas nos viene estupendamente para decorar la mesa (o como digo yo, para vestir la mesa, porque hay que reconocer que nos venimos arriba....)
Es muy fácil y necesitamos muy pocos materiales. Aquí te dejo el video:
Llegó a mis manos este recipiente de unas famosas galletas
Era bastante ancho y alto así que se me ocurrió que podía usarlo como bandeja para dejar las llaves en el recibidor de casa.
Pensé que podía usarlo directamente así, quizás pintándolo un poco y modificando algo la estructura. Pero no me convencía del todo la idea, así que, puse en práctica una técnica que ya había empleado para hacer portavelas. Te dejo el videotutorial aquí por si no lo has visto:
Usando escayola, utilicé el recipiente como molde para crear la bandeja
Y para crear los huecos, utilicé dos vasos envueltos en plástico. Lo dejé secar dos días ya que era una gran cantidad de escayola. Después lo desmoldé y lo lijé para quitar las imperfecciones
Seguidamente, lo decoré con servilletas utilizando la técnica de decoupage y en el fondo de los huecos puse fieltro para que no se estropease al poner las llaves
Cumple su función perfectamente, aunque también podría tener otro uso, como por ejemplo, para poner caramelos.
Ya se acercan las navidades y aunque esta idea que traigo hoy no es específica para esa época, se puede adaptar perfectamente añadiendo algunos elementos navideños.
Por los tonos empleados, a mi me ha quedado muy navideño y no descarto hacer otros porque el proceso es realmente sencillo. Eso sí, no es algo que se haga rápido, porque hacer tanto rulo lleva su tiempo.
Una cosa que realmente me fascina es poder dar una segunda vida a un objeto cuyo destino era el contenedor de la basura. Ya sea por poder darle otra utilidad diferente a la que tenía o por darle un lavado de cara.
Y esto es lo que ha ocurrido con una vieja silla de escritorio que ya estaba bastante estropeada y que en el último momento se ha salvado de su triste final (bueno, me he pasado de dramática pero me daba penita...)
La tela que he utilizado no es de gran calidad, pero creo que ha quedado muy bien porque es fina y se ha adaptado bien a las diferentes partes de la silla.
El paso a paso es muy sencillo. En el siguiente video explico todo el proceso.