Suele pasar, que a veces los dedos se nos vuelven de mantequilla y cuando más firme debemos tener el pulso, pues ocurre lo siguiente:
Colgante roto...¿y ahora qué? Tirarlo es una pena, pues está nuevo, así que hay que buscar alternativas (sí o sí porque yo no tiro nada sin antes intentarle dar una segunda vida).
Con rocallas, un poquitín de fieltro, una cinta, hilo y mucha paciencia:
¡Colgante arreglado! Lo recubrí de rocallas por todo el contorno, aunque en la foto no se aprecia bien.Comparándolo con el colgante original, el de ahora me gusta más.
Con lo que me encanta a mi una mochila tipo "panera", no tuve problemas en hacerme una con retales. Unos vaqueros que iba a tirar al contenedor de la ropa usada y algunos retales de tela que tenía guardados.
Por un lado lo combiné así:
Y por el otro lado así:
Queda demostrado que la fotografía no es lo mío jeje pero al menos se aprecia el resultado. Mochila nueva para las romerías!!!!!!!! jajajaja